Lees cada correo para saber a quién le toca
Consultas comerciales, dudas y solicitudes llegan a la misma bandeja. Antes de atenderlas, alguien tiene que entender qué pide cada persona.
Automatización con IA para pymes de servicios
Cada solicitud llega escrita de una forma distinta. Tu equipo tiene que leerla, buscar los datos importantes y decidir el siguiente paso. La IA puede ayudar a preparar ese trabajo, con criterios claros para que una persona revise lo que lo necesita.
Quiero revisar mi proceso con IA¿Te resulta familiar?
Consultas comerciales, dudas y solicitudes llegan a la misma bandeja. Antes de atenderlas, alguien tiene que entender qué pide cada persona.
Abres archivos, localizas referencias y copias campos a otra herramienta. Los formatos cambian y revisar todo lleva tiempo.
Las consultas se repiten, pero cada una tiene matices. Tu equipo vuelve a reunir el contexto antes de redactar una respuesta útil.
Cómo podemos ayudarte
La IA puede interpretar texto, extraer campos y proponer una clasificación. Después, unas reglas determinan qué se prepara y qué pasa a revisión. Su utilidad se comprueba con ejemplos de tu proceso: una respuesta que suena bien también puede contener errores.
Proponer el motivo de una consulta y su destino ayuda a organizar la bandeja de entrada. Los mensajes ambiguos necesitan revisión antes de asignarlos.
Preparar campos a partir de un documento facilita su revisión. Las referencias, importes u otros datos relevantes se contrastan con el original.
Preparar una respuesta a partir de la información disponible permite que el equipo revise, corrija y complete antes de enviarla.
Qué incluye
Estas son las piezas que revisamos contigo. La propuesta concreta las conexiones, las tareas y las condiciones de tu proyecto.
Revisamos qué información llega, qué decisión se toma hoy y qué parte podría preparar la IA.
Acordamos qué extraer, cómo clasificarlo y qué información se puede usar para preparar respuestas.
Definimos qué se propone, quién lo revisa y qué acciones requieren aprobación antes de ejecutarse.
Evaluamos ejemplos representativos, formatos y errores. La conexión con tus herramientas se concreta tras revisar su viabilidad.
Ejemplos de uso
Son posibles aplicaciones, no proyectos realizados. Su viabilidad depende de tus herramientas, tus datos y el alcance acordado.
La IA propone una categoría y resume lo que pide el cliente. Una persona revisa los mensajes que no encajan en las categorías definidas antes de derivarlos.
A partir de formatos previamente evaluados, se proponen campos como una referencia o una fecha. El equipo comprueba los datos importantes con el documento original antes de registrarlos.
Con la consulta y la información del servicio como contexto, se prepara un borrador. La persona responsable revisa los datos y el tono antes de enviarlo.
Cómo lo hacemos
Empezamos por lo que ocurre en tu negocio y acordamos qué debe pasar en cada paso.
Partimos de una bandeja, un formulario o un tipo de documento, y del trabajo que hoy hace tu equipo con esa información.
Evaluamos formatos, calidad de la información, herramientas y condiciones de acceso y tratamiento de datos.
Acordamos las salidas esperadas, qué errores importan y qué decisiones o acciones requieren una persona.
Comprobamos aciertos, omisiones y errores, incluyendo casos ambiguos. Si no es adecuado para una tarea, ajustamos el alcance.
Explicamos cómo revisar y corregir las propuestas. El seguimiento y los ajustes posteriores se concretan en el proyecto.
Preguntas frecuentes
Sin tecnicismos innecesarios. Si no encuentras tu respuesta, cuéntanos tu caso.
Si los datos ya están ordenados y el siguiente paso se decide con condiciones claras, las reglas pueden ser suficientes. La IA puede aportar valor cuando necesitas interpretar texto o extraer información de contenidos variables. Primero revisamos esa necesidad.
Sí. Puede omitir datos, interpretar mal una petición o generar información incorrecta. Por eso se prueba con ejemplos representativos y se definen revisiones según el impacto del error. No se presupone que la IA detecte todos sus propios fallos.
Los ejemplos de esta página contemplan borradores revisados por una persona antes del envío. Cualquier acción automática tendría que definirse y evaluarse expresamente en el alcance, con sus condiciones y excepciones.
Hay que comprobarlo. El formato, la calidad del archivo, el idioma, la estructura y las opciones de conexión influyen en la viabilidad. No confirmamos compatibilidad con todos los documentos o herramientas sin evaluarlos.
Depende de las herramientas y proveedores elegidos. Antes de usar datos del proceso, hay que acordar qué información se comparte, con quién, qué accesos se necesitan y cuáles son las condiciones de conservación y uso. No hace falta enviar documentos con datos personales en esta primera consulta.
El alcance depende de la tarea, el volumen, las integraciones y las revisiones necesarias. La propuesta debe concretar el trabajo y los costes de herramientas identificados, que pueden depender del uso. El mantenimiento y las ampliaciones se acuerdan según el proyecto.
¿Comenzamos?
Cuéntanos qué recibís, qué necesitáis extraer o responder y qué revisa hoy una persona. Con esa descripción podemos empezar a evaluar si la IA aporta valor a tu proceso.
O escríbenos por WhatsApp ↗Hemos recibido tu solicitud. Te responderemos lo antes posible.